lunes, 21 de noviembre de 2011

El segundo concierto de David Guetta en Bolivia
Basta con decir que en el viaje a La Paz el granizo se hizo sentir. Partí a las 4 de la tarde del aeropuerto Jorge Wilstermann con una temperatura ambiente de 34 grados centígrados. Utilizaré nuevamente la palabra basta, pues basta decir que El Alto me recibió con 17 grados, la mitad con los que contaba la ciudad de Cochabamba.
Después de 45 minutos de viaje a la ciudad de La Paz desde el aeropuerto internacional de El Alto, la lluvia se hizo presente. Las radio emisoras anunciaban una posible cancelación y/o (en el mejor de los casos) la  postergación del que prometía ser el mejor concierto de música electrónica de los últimos 3 años, para así  dejar atrás a sus rivales Dj Tiesto y ArminVan Buuren.



Sin embargo miles de bolivianos, y de todas las edades, pese a la lluvia que cada vez era más fuerte y pese a las bajas temperaturas, se dieron cita desde la tarde en Achumani, más precisamente el estadio del Club The Strongest, el estadio Rafael Mendoza, lugar que había sido elegido para el concierto.
Los precios de las entradas se acomodaban a todos los bolsillos. Desde 500 bolivianos correspondiente a la zona VIP, hasta 80 Bs gradería. La fila más larga estaba compuesta por todos quienes entrarían a la zona “pista” que costaba 180 Bs.
A las 8 de la noche llegué a Achumani. El tráfico era fatal y la gente que hacía fila contribuía a la congestión. La forma de llegar era simple: Existieron buses “electrónicos” que habían sido contratados por los organizadores, además de taxis o como muchos optaron ante el tráfico: a pie.
Después de hacer fila por más de 30 minutos y a las 8:45 pm para ser exactos se abrieron las puertas. La espera finalmente había terminado.





Sólo la zona Pista contaba con más de 6.000 personas. Gold, una categoría más que Pista y una menos que Vip contaba con 2500 personas. Zona Vip, contaba con más de 1500 y Gradería con alrededor de 3000. Se estima que llegaron a entrar 14.000 personas. Yo particularmente sentí que éramos más.
Desde el inicio se notó que no era un concierto, sino una megafiesta, con ocho bares para saciar la sed de los asistentes y plataformas de baile en las áreas VIP, aunque en las demás secciones del lugar la gente también dio rienda suelta a su algarabía.
Los teloneros estuvieron a la altura de la ocasión y calentaron el ambiente antes del ingreso de David Guetta. Se presentaron 3 teloneros, todos Dj’s nacionales. Durante la presentación del segundo subieron al escenario las go go dancers. (Bailarinas de música electrónica, vestidas con ropa peculiar y fosforescente) El último de ellos, DJ Chaskas, puso el marco musical para que un grupo de la diablada subiera al escenario ante el delirio del público.



Luego, a las 11.20, Guetta se ubicó detrás de la consola, saludó a su audiencia y prometió, en inglés: “Esta noche los voy a hacer sudar”. Después comenzó a tocar el hit que lleva por título esa frase. “Sweat con Snoop Dog”. 

A continuación le siguió su último hit “Little Bad Girl” y luego tocó canciones alternando sus anteriores discos.
Entre las canciones más destacadas y que hicieron gritar al público se encuentran:
La inmensa pantalla, (propia de todos los conciertos electrónicos a los que ya asistí, incluyendo la presentación de David Guetta hace exactamente un año en la ciudad de Santa Cruz), que ocupó toda la parte posterior del escenario, mostró colores y formas distintos de acuerdo con la música que mezcló el francés.

La lluvia al menos hasta las 11 y media de la noche azotó con fuerza, pero la adrenalina de tener a David Guetta a unos cuantos metros, dieron paso a que nadie percatase en el momento en el que el cielo dejó de llorar.
La baja temperatura no se sintió, el público bailó sin pausa, por supuesto que me incluyo, pues la música del francés es tan contagiosa que resulta imposible no mover todo el esqueleto cuando él se encuentra mezclando música para ti. Canción tras canción, los aproximadamente 14.000 asistentes corearon las letras más conocidas, mientras el Dj devolvía el gesto formando la silueta de un corazón con las manos, típico de él haciendo referencia y además como símbolo del que fuese su álbum más exitoso: One Love.

Concluyó con la canción I Gotta Feeling. Exitoso hit compuesto por él y por el grupo estadounidense Black Eyed Peas. Con la combinación de luces chillonas y fuegos artificiales, David Guetta se despidió hablando en español con la siguiente frase: “Nunca creí que hubiera en Bolivia gente tan fiestera, nos vemos al año”. Esto produjo una tremenda ovación por parte de la audiencia, quienes empezaron a desalojar el estadio a las 02:00 am.






Sin lluvia, con mucho frío y un viento enfurecido terminó el concierto del tercer mejor Dj del mundo, dejando una marca indescriptible en quienes lo vieron por vez primera, no decepcionando a quienes lo vimos por segunda y esperando tenerlo de vuelta una tercera. 

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